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¿CUÁNDO Y CÓMO DESPRENDERME DE LAS PERTENENCIAS DE MI SER FALLECIDO?

¿CUÁNDO Y CÓMO DESPRENDERME DE LAS PERTENENCIAS DE MI SER FALLECIDO?

Tras la partida de un ser querido vivimos una montaña rusa de emociones acompañado de una lista infinita de decisiones a tomar, entre estas decidir qué hacer con sus pertenencias, lo que nos provoca sentirnos abrumado por pensar en hacer esta tarea, porque conlleva  desprenderme de parte de lo que me queda de su historia, de tu historia, del pasado y nacen preguntas como, ¿Qué hago con sus cosas? ¿Cuánto tiempo debo esperar? ¿Estaré listo para afrontar ese día?

Es que al tomar esta decisión no sólo nos enfrenta al dolor de su muerte sino que también nos enfrenta a un futuro sin él/ella, a reconocer un final un adiós indeseable siendo una experiencia dolorosa que requiere tiempo y preparación.

Habrá quienes se desprendan inmediatamente de las pertenencias creyendo que aliviará el dolor, mientras que otros tendrán la habitación tal como la había dejado, aún pasado meses, esperanzados de que regrese y todo vuelva a ser como antes.

Resultado de imagen para PERTENENCIAS DE MI SER FALLECIDOSin embargo, ni quitar rápidamente sus objetos o dejar su habitación “congelada” es saludable para el proceso de duelo; tomate tu tiempo y hazlo cuando te sientas preparado emocionalmente es lo más sano ya que tocar, oler o ver los objetos puede traer una avalancha de sentimientos.

Cada persona decidirá cuándo se siente preparado para retirar los objetos personales de su ser querido.

Recuerda no “tienes” que quitar de inmediato todos sus objetos personales, de hecho antes de hacerlo procura hacer reflexión y cuestionarte: ¿Estás preparado?, ¿qué deseas quedarte?, y hazlo por partes, recordando historias que acompañen a las pertenencias que despides, pide estar acompañada de alguien con quién te sientas cómoda, hazlo a tu tiempo ya que este momento puede ser clave para avanzar en tu proceso de duelo ya que aceptas y enfrentas tu sentir; por el contrario apresurarte y querer quitar inmediatamente sus pertenencias impidiendo reconocer el dolor de esta ausencia y obligándote a estar bien, se esconde la falsa creencia de que es posible sentirse mejor si no ves los objetos, pero por el contrario puedes llegar a experimentar arrepentimiento por desprenderte de cosas que hubieras querido conservar.

Entonces si ni la prisa ni el “congelamiento” son respuestas adecuadas, ¿Cuándo debes asumir esta tarea? Serás tú mismo quién dicte esta respuesta, siempre y cuando estés consciente que debes prepararte y realizarlo en un tiempo límite determinado por ti, no hay prisas para comenzar.

Procura tomarte tiempo para decidir cuándo deseas comenzar, cómo quieres hacerlo y con quiénes deseas estar acompañado; no te sientas presionado por opiniones que te indican que “ya es el momento”. Sólo tú sabes cuándo será el momento adecuado para afrontar este desafío, son momentos difíciles, por ello ten paciencia con tus emociones y trata de ser comprensivo con lo que te sucede.

Durante los días que estés realizando esta tarea así como los días posteriores es posible que te sientas triste o profundamente nostálgico, es natural, recuerda que estás reencontrándote con recuerdos que tu corazón ha conservado durante largo tiempo.

Pasos de apoyo a considerar para despedirte de sus pertenencias

Resultado de imagen para objetos de un ser fallecidoToma el tiempo para realizar esta tarea, seleccionando los objetos significativos que conservarás contigo.

Cada objeto conserva una historia y  desprenderte parece imposible. Sin embargo piensa, si quisieras conservar una cosa de tu ser querido, ¿Qué sería? seguramente la respuesta no sea un objeto sino un abrazo, su sabiduría.

Pide apoyo. Ten un tiempo a solas con sus pertenencias, pero al realizarlo procura estar acompañado ya que será un gran soporte, para compartir anécdotas y emociones que irradian.

Tomate el tiempo necesario. No vacíes la habitación en un solo día, ya que te reencontrarás con objetos que te recordarán su ausencia. Tómate pequeños descansos y reflexionar sobre lo que estás viviendo; establece una lista de prioridades para desprenderte y realiza pequeñas metas.

Elige qué conservarás. Comienza con lo que consideres más fácil de afrontar, escucha a tu corazón. Realiza una lista con 4 categorías: “Para mí”, “Para los demás”, “Para donar” y “Para desechar”.

Pregúntale a tu familia que desean conservar.  Hazlos parte de esta despedida, ellos también lo necesitarán y pregúntales que desearían conservar, evitando posibles conflictos.

Tómate tu tiempo y deja que sea tu propio corazón quien te dicte el momento adecuado para comenzar esta tarea emocionalmente dolorosa.

Por: Psic. Lucía Bravo Robles
Maestría Cuidados al Final de la Vida y Tanatología
lbravo4@yahoo.com.mx

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