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¿Estoy lista para una maratón?

¿Estoy lista para una maratón?

Correr una maratón es un desafío que se plantean cada vez más personas, pero no es apto para cualquiera. ¿Es algo para todos? Carolina Rossi, entrenadora profesional, comparte algunos consejos que pueden ser útiles para ti.

Cada vez son más los que se atreven a soñar con la madre de todas las pruebas atléticas, la que tiene mística y magia como ninguna: la maratón. Una maratón, quizá, es uno de los caminos posibles por los que uno puede establecer contacto con los propios límites y, en consecuencia, con la satisfacción que viene después de superarlos. Un logro enorme que costó esfuerzo y, probablemente, sufrimiento. Porque una maratón es sufrimiento y luego gloria.

Para esto es vital saber cómo y cuánto entrenar, lo que dependerá de muchos factores personales: el historial deportivo, los objetivos, las capacidades físicas y las posibilidades según el estilo de vida y la rutina que se lleven, entre tantas otras cosas.

¿Qué necesito?
Para correr es necesario salud, voluntad y tiempo. Si falta alguna de estas tres cosas, mejor descarta de entrada la simple idea de intentarlo. Ante todo, debes consultar al médico y realizar todos los estudios que te indique para asegurarte de que estás en condiciones para encarar el desafío que una maratón implica.

No quemar etapas
Para correr una maratón es recomendable tener varios años de entrenamiento encima. No por ser moda se puede pretender lanzarte una distancia tan larga. Es necesario familiarizarse con carreras de menor distancia y correr unos cuantos kilómetros antes; será vital para llegar en buenas condiciones.

ENTRENAR PLANIFICADAMENTE

No autoentrenarse y pedir ayuda profesional. Realmente la carrera será mucho mejor si sigues un plan de trabajo organizado y acorde a los propios objetivos, capacidades y posibilidades.

 La variedad es clave

Muchos corren todas las veces la misma cantidad de kilómetros, o siempre a ritmos exigidos en los entrenamientos, creyendo que de ese modo lograrán una mejor condición física, o por el contrario, solo hacen “fondos” (salidas largas a ritmo suave) olvidando el trabajo de intensidad. Se debe trabajar en todas las zonas y entender que no se pueden saltear los trabajos de calidad (más intensos) ni los suaves.

 Descansar  lo suficiente

El descanso es tan importante como la sesión de entrenamiento. Hay que darle tiempo al cuerpo para que se reponga entre los distintos trabajos; en caso contario, no permitirá asimilar bien lo que se entrena, además de que las probabilidades de lesionarte aumentan.

No abusar del volumen semanal

Muchos que recién se inician creen que corriendo un volumen semanal de kilómetros altísimo rendirán más, y esto no es siempre así. La carga de trabajo debe ser progresiva con el transcurso de los años, no es posible correr 100 kilómetros semanales si empezamos la actividad hace 10 meses.

 No participar en demasiadas carreras

Si sigues un plan de entrenamiento organizado, no se puede improvisar y modificarlo cada vez que dan ganas de correr una carrera nueva que aparece. Elige algunas en el calendario anual y prepáralas bien. Cada vez que haces algo que se salga del plan, te impedirá entrenar lo que correspondía específicamente ese fin de semana en modo maratón.

Fijarse metas posibles

No hay que plantearse objetivos imposibles o muy difíciles que podrían frustrarnos, sino uno que motive y conlleve a buenos resultados. Es decir, debe cumplir con tres características: ser específico y centrarse en lo importante, constituir un reto y ser realista.  Si dudaste en varios puntos, ajusta lo necesario y sigue entrenando.

Cambiar los zapatos regularmente

Un calzado promedio de “running” pierde sus propiedades de amortiguación pasados los 800 kilómetros, aproximadamente. Es importante llevar un control del uso que les das para saber cuándo reemplazarlo.

Previene lesiones

No sobreentrenarse, respetar un plan de entrenamiento con volúmenes, intensidades y frecuencia semanal acorde a  tu nivel. Es importante dedicar tiempo al trabajo de fuerza y de flexibilidad, y estar atentos a molestias para tratarlas a tiempo

 

 

 

Por La Nación/Argentina/GDA

www.laprensagrafica.com/

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