(662)2914574 / (662) 200 0072 gema@urbecapital.com.mx

NO SOY YO, ES MI COMPORTAMIENTO

NO SOY YO, ES MI COMPORTAMIENTO

Cuando nuestras acciones no son tan sustentables como nuestras intenciones

Si estás leyendo este artículo, es muy probable que tengas cierto nivel de preocupación por el futuro del planeta y que de alguna forma estés preocupado por las consecuencias ambientales de nuestros estilos de vida y consumo. Sin embargo, en el momento de tomar una decisión de consumo, nuestro comportamiento no siempre refleja el nivel de conciencia ambiental. ¿Cuál será el motivo por el que esto sucede?

A pesar de que creemos que nuestras decisiones son el producto de un proceso racional consciente, la realidad no es siempre así. En muchas ocasiones, las decisiones que tomamos están llenas de atajos mentales y señales inconscientes. Y a la hora de consumir, son estos atajos los que “deciden” por nosotros e interponen barreras para la acción concreta.

Una de las barreras para ser más sustentables está construida con comportamientos habituales, porque las decisiones que tomamos son en realidad hábitos. Y muchas veces, continuamos con estos hábitos porque al seguir haciendo las mismas cosas de la misma manera, hacemos un ahorro significativo de esfuerzo mental. La influencia de los hábitos es tan poderosa que los mantenemos aun cuando sabemos con certeza que estos pueden tener consecuencias negativas para nuestra salud, nuestras relaciones interpersonales o para nuestro planeta.

Otro de los obstáculos es que, en nuestra vida diaria, no solemos ver las consecuencias ambientales de nuestros estilos de consumo no sustentables, ya que nuestra mente tiende a concluir que los impactos ambientales de diversas actividades cotidianas no deben de ser tan terribles para el medio ambiente, como lo hacen parecer las noticias o los grupos ambientalistas.

Un ejemplo es la energía, que suele considerarse como un recurso invisible “ojos que no ven, corazón que no siente”. Por lo tanto, resulta difícil creer que al descuido o mal uso de este recurso, estamos emitiendo gases de efecto invernadero o que un kW/H puede estar relacionado con la destrucción de un ecosistema.

Otra de las barreras con la que nos encontramos es la dificultad de continuar con acciones más sustentables en el mediano plazo. Clasificar los residuos, leer detenidamente las etiquetas de los productos para elegir la opción más “verde” o contribuir con los productos locales, etc. Son actividades que requieren invertir tiempo o dinero. Y a pesar del esfuerzo, no recibimos ninguna señal palpable de que nuestras actitudes producen un cambio.

Finalmente, tenemos que considerar que somos seres vivos y que nuestro comportamiento está influido en grupos. Cuando este entorno inmediato no tiene comportamientos de cuidado ambiental, nos cuesta salirnos del camino y diferenciarnos. En otras palabras, “si ellos no lo hacen, ¿por qué lo voy a hacer yo?”.

Hacer que la opción sustentable sea la más fácil de seguir o presentar información ambiental de forma innovadora pueden influir en la modificación de actitudes.

¿Conoces alguna medida que haya logrado alentar a las personas a tener comportamientos más sustentables?
Resultado de imagen para SER SUSTENTABLES

POR: LIC. PALOMA PEÑUELAS FÉLIX
 Experta en Educación Ambiental
 palomiux81@hotmail.com

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *