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Una habitación de 0 a 3 años

Una habitación de 0 a 3 años

Cuando un bebé llega a la familia se generan un cumulo de emociones y un sin fin de preparativos para la gran llegada y entre ellos es necesario brindarle un espacio acogedor y agradable que le dé seguridad y confort.

Si bien es cierto que los primeros días para comodidad de los papás y la seguridad del recién nacido se acostumbra acondicionar una cuna por lo general tipo moisés o colecho (muy usadas en la actualidad) o la convencional dependiendo el espacio con el que contemos; eventualmente es necesario brindarle un espacio de privacidad en donde él pueda desarrollarse libremente.

La habitación de la casa que se destine al cuarto del bebé debe cumplir con ciertas cualidades para satisfacer sus necesidades, tanto durante los primeros meses de vida como más adelante. Al preparar la habilitación se debe tener en cuenta que el espacio debe ser pensado para sus primeros años de vida. Así que lo mejor es la neutralidad y la sencillez en la ambientación, en los materiales, en los muebles, y en los colores que se van a emplear. Y para eso, no son necesarias tantas cosas. Sólo lo básico.

Ahí dormirá, comerá, jugará, empezará a descubrir el mundo que habita; es decir pasará buena parte de su tiempo. Por eso, daremos algunos consejos sobre cómo podemos acondicionar la habitación del bebé.

Pero; ¿Cómo elegir la mejor habitación para el bebé? El cuarto del bebé debe recibir luz natural, buena ventilación y ser lo más silencioso posible.

Si tenemos la posibilidad de elegir, lo ideal sería ver que habitación de nuestro hogar cumple con dichas recomendaciones de igual forma las dimensiones de la habitación son de suma importancia, si la habitación es de dimensiones amplias es necesario que dicha amplitud no le haga perder intimidad; ya que esto podría convertir la habitación en un espacio frío o muy caluroso dependiendo de la temporada y condiciones de ventilación.

También es muy importante que la habitación del bebé esté lo más cerca posible de la de los padres; por cuestiones de comodidad; pero de igual forma esto se soluciona hoy en día gracias a la tecnología pues también podemos optar por el uso de monitores con los cuales podemos estar siempre atentos a lo que pasa en la habitación del bebe tanto con imagen como con sonido.

Otro punto a tomar en consideración son los materiales que elegimos pues esos deben de estar libres de tóxicos, ser lo más naturales posibles ya que cuando empiece el proceso de exploración, se dice que ellos empiezan a conocer el mundo por la boca y todo debe de ser seguro para dicha etapa.

Por otro lado la iluminación del cuarto si la habitación no es demasiado grande, basta con una luz central y una luz indirecta; es importante evitar los tubos fluorescentes y las lámparas halógenas, recuerda que en cuanto a la instalación eléctrica hay que tener sumo cuidado de que no quede ningún cable al alcance del bebe y que estén siempre fijados a la pared; lo ideal en este caso son las instalaciones internas y el uso de tapones y candados de seguridad para todo lo que sea electricidad. Lo mejor es aprovechar al máximo la luz natural que entre por las ventanas, por eso las cortinas deben de ser translucidas y ligeras en tonos claros, pero siempre es un buen aliado tener un blackout para la hora de la siesta, pues estudios revelan que los bebés deben dormir en un ambiente silencioso y oscuro, sin nada de luz, desde el principio. Ya que con la oscuridad el organismo segrega substancias que ayudan a regular el ritmo de sueño; cuanto mayor la luminosidad en el cuarto, menor es la producción de melatonina y mayor la posibilidad de que el pequeño tenga problemas de sueño y, consecuentemente, de irritabilidad, de visión entre otros.

Después de decidir que habitación será y acondicionar la misma con los detalles antes mencionados, sigue la parte creativa del proceso, y esto es el cómo será la decoración. Para ello es buena idea empezar por la decoración de las paredes del cuarto y en base a ello planear el resto de la habitación.

Primero hay que decidir el color, para los primeros años son preferibles los colores claros en su mayoría para que transmitan serenidad como el beige, el verde claro, el lavanda, el gris; o si ya sabemos el sexo podemos optar por los tradicionales rosa y azul pero en tonos suaves y aplicar detalles en colores más intensos para despertar desde pequeños la atención y creatividad; pero recuerda solo en detalles pequeños.

Más o menos después de los dos años podemos aportar notas más grandes de colores más fuertes para estimular aún más su creatividad. No debemos olvidar que el cuarto también será su lugar de juegos.

Recuerda es muy importante el tipo de pintura. Son preferibles las pinturas al agua, no tóxicas y lavables, mejor aún si es una pintura ecológica libre de metales pesados.

En el caso de elegir papel tapiz para decorar las paredes, éste debe ser lavable y con estampados delicados tratando de no agobiar el espacio para que este no se convierta en un ambiente muy pesado para él bebe.

Una vez listas las paredes se puede optar por decorarlas con una composición de cuadros con motivos infantiles o con fotos del bebé, letras con el nombre o viniles decorativos; los motivos decorativos no tienen limite pues puedes decorar casi con cualquier cosa pero sin exagerar; recuerda todas son opciones pero no tienes que elegirlas todas para la habitación; entre menos cosas más destacaran los detalles y más ordenado se verá el espacio.

Ahora si a colocar los muebles la acertada elección de los muebles es clave. No debemos saturar la habitación creyendo que así se verá más completa y bonita. Acuérdate que menos es más; cuánto más despejada esté la habitación, mejor. Lo ideales que todo tenga su sitio, la ropita, los consumibles, los juguetes, etc. Evita dejar objetos en el centro de la habitación para evitar que tropieces. Durante el primer año basta con una cuna (el punto focal), un mueble cambiador, una mecedora o sillón cómodo, el cesto de basura y el de la ropa sucia y si hay espacio un ropero o closet. Más adelante será necesario un mueble para guardar los juguetes y un escritorio o una mesa con sillas para que el niño juegue.

Hoy en día podemos encontrar muebles convertibles que son ideales para la habitación infantil pues acompañan el crecimiento del bebe.

Y tranquilos todo saldrá bien al bebé le encantará, lo importante es que la decoración sea cálida, cómoda y funcional, cuanto más sencilla y despejada, mejor.

Ahora sí listos para empezar una nueva historia llena de momentos y recuerdos que se atesoran de por vida en los corazones de quienes crecen como familia y muchas felicidades por la vida que ésta por llegar, que esta esté llena de alegrías y bellos momentos.

Por: Fernanda Grijalva
Lic. en Diseño y Decoración de Interiores
Directora de arte en: Fernanda Grijalva “Diseño interior”
feer.gp@gmail.com
 

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